La cirugía de cuello está indicada para corregir la flacidez, la acumulación de grasa y la presencia de bandas musculares visibles. Este procedimiento permite lograr un cuello más firme, definido y con una apariencia rejuvenecida. Con frecuencia, se combina con lifting facial para obtener resultados más integrales y armónicos.


Durante los primeros días posteriores a la cirugía es normal presentar inflamación moderada en el cuello y la mandíbula, aparición de moretones, sensación de tensión y leves molestias o dolor, los cuales se controlan adecuadamente con medicación.
Además, se recomienda la realización de drenajes linfáticos según indicación médica para favorecer la recuperación y optimizar los resultados.
Todo el equipo de Profesionales de la Salud y del Área Estética están disponibles para ti.